La Coctelera

EL RETORNO DEL REMANENTE Y LA IRA VENIDERA.


"El remanente volverá...
Porque si tu pueblo, oh Israel,
fuere como las arenas del mar,
el remanente de él volverá;...

la destrucción acordada rebosará justicia.
Pues el Señor...hará consumación
ya determinada en medio
de la tierra."
Isaías 10:21-22

***


"También Isaías clama tocante a Israel:
Si fuere el número de los hijos de Israel
como la arena del mar,
tan sólo el remanente será salvo;

porque el Señor ejecutará su sentencia
sobre la tierra en justicia y con prontitud"
Romanos 9:27-28

***

el apóstol Pablo cita a Isaías e iguala los
términos "volverá"= "salvo".

es decir, el retorno del remanente de Israel a su tierra
es algo que está envuelto en las consecuencias de la "salvación"
que nuestro Señor vino a traer por el derramamiento
de su sangre en la cruz,

el retorno del remanente coincidirá, además,
con el tiempo en que se derramará juicio
sobre los impíos: la ira de YaHVéH,
en el final de los días.

el retorno del remanente es también
un rescate de la ira venidera.
cuando este t e r r i b l e evento esté sucediendo
el remanente santo estará en el cielo
participando de las bodas del Cordero

allí la NOVIA descendiente del apostata
"Reino de Israel" del norte se convertirá de nuevo
en ESPOSA de su Hacedor, antes de
retornar a su tierra.

BREVE RESEÑA SOBRE LA DIVISION DEL REINO DAVITICO EN "DOS CASAS" REINANTES.

En el año 1.010 A.C. David consiguió unificar efectivamente a Israel - luego del traumático reinado de Saúl - e hizo de Jerusalem, la ex-fortaleza de los jebuseos, la capital del reino unificado. Su reinado definió el Israel arquetípico - llamado luego en la profecía el "Tabernáculo de David" - galardonado de victorias en el campo de batalla y gran renombre internacional. Luego de varias intrigas palaciegas, a la muerte de su legendario fundador el reino pasa a manos de Salomón, hijo de David con Betsabé. El joven rey, pidiendo sabiduría al cielo, lo lleva a un mayor esplendor y reconocimiento internacional. Pero luego de la muerte de Salomón el reino davítico se divide en dos. Esto aconteció en el año el año 930 A.C.. Las dos partes en que fue dividido el reino davítico fueron: el Reino de Judá al sur y el Reino de Israel al norte. Y cuando Roboam, hijo de Salomón - que habría sido heredero del reino unificado de su padre si este no hubiera sido escindido - quiso marchar sobre el reino separatista del norte para someterlo a la autoridad de la "casa de David", fué detenido por YaHVéH diciéndole:

"No vayáis, ni peleéis contra vuestros
hermanos los hijos de Israel;
volveos cada uno a su casa,
porque esto lo he hecho yo.
Y ellos oyeron la palabra de Dios,
y volvieron y se fueron,
conforme a la palabra de YaHVéH."
1Reyes 12:24; 2 Crónicas 11:2-4

De modo que el norteño Reino de Israel siguió su curso en la historia, no ya bajo un rey de la "casa de David", sino bajo el efrateo Jeroboam (1 Reyes 11:26). La división entonces en dos reinos – o "dos casas" reinantes - del reino unificado por David fue decidida por YaHVéH, algo determinado por Él en los cielos para sus propios designios. Y así el reino davítico arquetípico - el "Tabernáculo de David" - quedo dividido en dos partes:

el "Reino de Israel" al norte, formado por diez tribus lideradas por EfraÍn, y cuya descendencia fue llamada en la profecía: "hijos de Israel" (1).

el "Reino de Judá" en el sur, formado por las tribus de Juda y Benjamín, y cuya descendencia fue llamada en la profecía :"judíos".

***

(1) otros nombres para "hijos de Israel" = "casa de Israel" = "Israel" = "Jacob" = "EfraÍn"

DE LA DIVISIÓN DE ISRAEL, EL DESTIERRO Y EL EXILIO, A LA RESTAURACIÓN DEL REINO DAVITICO AL FINAL DE LOS DIAS.

Luego de la división del reino davítico en "dos casas" en el 930 A.C. - después de la muerte de Salomón - hubo otros dos traumas nacionales que marcaron la historia de Israel para siempre:

1) el destierro entre las naciones, sin memoria y sin retorno, del "Reino de Israel" del norte; mezclado e indiferenciado con las naciones.

2) el exilio, la cautividad, la purificación y el retorno del "Reino de Juda", único testigo ante las naciones del pueblo santo de YaHVéH (1).

Y la profecía dice que estos dos traumas - y la mencionada división en "dos casas" - se curarán al final de los días con la restauración del
"Tabernáculo caído de David", es decir, la reunificación de todo Israel mediante la congregación y el retorno a su tierra - Sion glorificada - desde la diáspora y el destierro de un remanente salvo de las doce tribus. Y será la cabeza de este reino reunificado que será milenario el Mesías de Israel - el "Hijo de David" – nuestro Señor Jesucristo.

Veamos una reseña del destierro del "Reino de Israel" y el exilio del "Reino de Judá":

En el año 722 A.C. el emperador asirio Sargon II completó el destierro del "Reino de Israel" profetizada por Oseas y Amos (Oseas 9:3). Los asirios instalaron primeramente a los cautivos "hijos de Israel" en "Halah, en Habor, junto al río Gozan, y en las ciudades de los medos" (2 Reyes 17:6; 18:11). Esto es la frontera norte/noreste del Imperio Asirio de entonces. Y vale recordar que los asirios llamaron a los cautivos con un nombre que despistó a los historiadores por mucho tiempo: "hijos de Omri" . Esto es muy diferente a su nombre registrado en la profecía: "hijos de Israel" / "casa de Israel" / "Efraín". Y así, la mayor parte de los pasajes del AT quedaron sin aparente respaldo histórico hasta el descubrimiento del obelisco negro de Salmanasar III, en el año 1842, que dio la pista del nombre conque la historia había registrado a la "descendencia de Israel" entre las naciones.

A partir de esta cautividad de los "hijos de Israel" en el norte/noreste de Asiria, y su posterior migración a los "cuatro vientos" de la tierra, la simiente de Abraham es "zarandeada" y "mezclada" entre las naciones de modo que estas acabarían entrando en el plan de redención de la "casa de Israel" cuando a ella le fué extendida la misericordia de YaHVéH y les fue enviado el evangelio de la paz por medio de los apóstoles. De este modo el Señor de Israel se convirtó en el Señor de todos (Hechos 10:36).

El otro exilio, el del "Reino de Juda", es conocido. Cuando se declaran los juicios sobre el Reino del Norte - bajo el reinado de Jeroboam II - la Palabra declara que todavía los "judíos" caminaban con rectitud delante de YaHVéH (Oseas 1.7; 11:12). Pero unos años mas tarde cayeron también en apostasía y "Juda" se hizo merecedor de un juicio similar al de sus hermanos del norte. Así, en el año 587 A.C, el emperador babilonio Nabucodonosor captura Jerusalem y los judíos son llevados en cautividad a Babilonia. Sin embargo, a diferencia del exilio del "Reino del Israel", este exilio babilonio de Judá no sería sin memoria ni retorno. Los judíos conservarían sus costumbres y su identidad nacional y el anhelo de retorno a su patria y a Jerusalem. Y entonces – luego de que ese retorno se hizo efectivo 70 años después - ya purificados de sus idolatrías, los judíos se confirmaron como los únicos celosos guardianes de los oráculos de YaHVéH y de la identidad del ya populoso pueblo - gran parte del cual estaba oculto entre las naciones - que había recibido Su Ley en el Sinaí.

Pero si bien YaHVéH mantuvo un testigo historíco visible (aunque parcial) de su pueblo con los judios, los traumas de división (930 A.C.) y de mutilación (722 A,C,) del reino davitico habían quedado sin resolución. Y la profecía comienza a hacer referencia permanente - de un modo u otro - al venidero reino del "Hijo de David", al final de la historia, que cumpliría esa demanda pendiente de reunificación de Israel. Esto es lo que se llama proféticamente: la restauración del Tabernáculo caído de David (Amos 9:11, Hechos 15:16-18), que equivale al Reino de los Cielos en el Nuevo Testamento. A esta corona de la historia hace referencia la pregunta de los discipulos al Maestro resucitado: ¿restituirás el reino á Israel en este tiempo? (Hechos 1:6) . Y a esta restauración futura del reino davítico - el Tabernaculo de David - alude Jacobo señalándolo como el misterio subyacente en la evangelización a los gentiles (Hechos 15:16-19). Y este es el misterio que está para ser revelado a las "iglesias de Cristo" a partir del momento en "que haya entrado la plenitud de los Gentiles" (Romanos 11:25) en el Nuevo Pacto. Entonces los "cristianos" fieles, luego de separada - por los rigores de la persecución - la cizaña del trigo en las "iglesias de Cristo", seran revelados como el remanente salvo de los "hijos de Israel" que retornará a su tierra a edificar de nuevo el Tabernáculo caído junto al "Hijo de David". Entonces todas las profecias mesiánicas serán cumplidas.

***

(1) a esto debe agregarse la diaspora de los judios luego del año 70 D.C.. Pero esa diaspora no fue sin memoria sino que continuaron siendo testigos de YaHVéH ante las naciones.

"PROMESA CUYO CUMPLIMIENTO ESPERAN QUE HAN DE ALCANZAR NUESTRAS DOCE TRIBUS"


"Y ahora, por la esperanza de la promesa
que hizo Dios a nuestros padres
soy llamado a juicio;
promesa cuyo cumplimiento
esperan que han de alcanzar
nuestras doce tribus,
sirviendo constantemente a Dios
de día y de noche".
Hechos 26:6

***

el apostol Pablo - el unico que fue levantado para ir
a los gentiles (Hechos 9:15 ) - tenia claro que el principal
objetivo de la misión apostólica era alcanzar a las
doce tribus de Israel con la promesa de
salvación "que hizo Dios
a nuestros padres".

"ID ANTES A LAS OVEJAS PERDIDAS DE LA CASA DE ISRAEL"

"A estos doce envió Jesús,
y les dio instrucciones diciendo:
'Por camino de gentiles no vayáis,
y en ciudad de samaritanos no entréis,
sino id antes a las ovejas perdidas
de la casa de Israel'
Y yendo, predicad, diciendo:
"El reino de los cielos se ha acercado".
Mateo 10:5-7

***

los doce apóstoles debían dirigirse sin demora al encuentro
de las "ovejas perdidas de la casa de Israel",
sin detenerse en "caminos de gentiles",
para anunciarles que "el reino de los cielos
se ha acercado". Estas fueron las
instrucciones precisas
de nuestro Señor.

***

"ENSANCHA EL SITIO DE TU TIENDA"

"Ensancha el sitio de tu tienda,
y las cortinas de tus habitaciones
sean extendidas; no seas escasa;
alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas.
Porque te extenderás a la mano derecha
y a la mano izquierda;
y tu descendencia heredará naciones,
y habitará las ciudades asoladas.
No temas, pues no serás confundida;
y no te avergüences,
porque no serás afrentada,
sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud,
y de la afrenta de tu viudez
no tendrás más memoria
Porque tu marido es tu Hacedor;
YaHVéH de los ejércitos es su nombre..."
Isaías 54:2-5

"

“Porque tu tierra devastada,
arruinada y desierta,
ahora será estrecha por la multitud de los moradores...
Aun los hijos de tu orfandad dirán a tus oídos:
Estrecho es para mí este lugar;
apártate, para que yo more”.
Isaías 49: 19-20

En estos textos se habla del "ensanchamiento" de una tienda, en referencia al restaurado "Tabernáculo de David" en el fin de los días que incluirá a los retornados - después de 70 generaciones de destierro - "hijos de la desamparada" o "hijos de tu orfandad". El Tabernáculo restaurado - el Reino de los Cielos - será mas amplio que el original (1). Y se menciona la "afrenta de tu viudez", es decir, el rechazo que sufrió el norteño "Reino de Israel" de parte de YaHVéH, su Marido (Isaías 54:5), por causa de su apostasía. Y en este lenguaje profético se afirma que la desterrada y avergonzada - "viuda" - será de nuevo recibida en su tierra sin que tenga de que avergonzarse. Y tantos serán los "hijos de tu orfandad" que ellos dirán a su retorno "estrecho es para mi este lugar".

Esto envuelve un misterio: el trigo de las "iglesias de Cristo" son la NOVIA del Cordero que al acudir a las prometidas "bodas" celestiales se convertirá de nuevo en ESPOSA de su Hacedor, así como Oseas tomó de nuevo a la prostituta Gomer pero como esposa fiel para siempre. Y este drama profético de esposa rechazada por su prostitución a esposa santificada y pura, fiel para siempre, habla del proceso de excomunión y rescate de la descendencia del norteño "Reino de Israel" que ahora se congrega en las iglesias de Cristo. Y tantos serán los purificados - salvos o santos - durante los siglos de la gracia que le quedará chico, a su retorno, el territorio en que vivían sus antepasados hasta el momento de su destierro en el año 722 A.C..

Esta descendencia santa de los "hijos de Israel"/"casa de Israel"/"Efraín" - lavados por la sangre del Cordero - son llamados "hijos del Dios Viviente" en Oseas 1:10, lo que demuestra que son los cristianos de hoy que pronto recibirán revelación de sus raíces hebreas. .

***

(1) El Reino de los Cielos venidero - el profetizado "Tabernáculo de David" redivivo y "ensanchado" - será instalado por el Mesías de Israel luego de su retorno en gloria sobre un territorio que estará desvastado por las guerras. Incluirá dentro de sus límites a los territorios de la llamada "Cisjordania"/ "Gaza" y el Líbano, ademas del territorio del Estado de Israel actual (Ezequiel 48).

"RECOGERÉ CIERTAMENTE EL RESTO DE ISRAEL"

"De cierto te juntaré todo, oh Jacob;
recogeré ciertamente el resto de Israel;
lo reuniré como ovejas de Bosra,
como rebaño en medio de su aprisco;
harán estruendo por la multitud de hombres.
Subirá el que abre caminos delante de ellos;
abrirán camino y pasarán la puerta"
Miqueas 2:12-13

***

"Y yo os tomaré de las naciones,
y os recogeré de todas las tierras,
os traeré a vuestro país".
Ezequiel 36: 24

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"Jacob" = "resto de Israel" = "remanente de Israel"
será convocado de entre las naciones
por YaHVéH de nuevo a su tierra
en un acontecimiento portentoso
al final de los tiempos

LA RESTAURACIÓN DEL "TABERNÁCULO DE DAVID" Y EL EVANGELIO DEL REINO


"En aquel día yo levantaré
el Tabernáculo caído de David,
y cerraré sus portillos y levantaré sus ruinas,
y lo edificaré como en el tiempo pasado".
Amos 9:11

***

"Después de esto volveré
y reedificaré el Tabernáculo de David
que ha caído
y reedificaré sus ruinas
y lo levantaré de nuevo.
Para que el resto de los hombres
busque al Señor
Y todos los gentiles,
sobre los cuales es invocado mi nombre
Dice el Señor, que hace conocer
todo esto desde tiempos antiguos".
Hechos 15: 16-18

***

En el cierre del primer concilio de la iglesia – reunido en Jerusalem para discernir que actitud tomar frente a la conversión de los "gentiles" al evangelio del Mesias de Israel - Jacobo cita a Amos 9:11 como algo que estaba relacionado con la evangelización a los "gentiles". Es decir, afirma proféticamente que la restauración del "Tabernáculo caído de David" es el misterio que gravita en la apertura a los "gentiles" de la fe en el Resucitado. Por lo tanto los "cristianos" debiéramos interesarnos mucho por entender que significa esta profecía tan poderosa que fue nuestra partida de nacimiento.

La palabra "Tabernáculo" en este caso no se refiere a una tienda. Los pasajes hablan de "portillos", "ruinas" y de "edificar". Esto es propio de una construcción, no de una tienda. Otra traducción dice "habitaciones de David", y otra "choza" en este pasaje. Su significado simbólico-profético es similar al de Isaías 33:20 en que se habla de Jerusalem como una "tienda que no será desarmada", ni removidas sus "estacas", tratándose por supuesto de una ciudad. "Tabernáculo" alude entonces a una cosa muy importante para el evangelio: la "casa de David", es decir, la dinastía o el linaje (Apocalipsis 22:16) a través de la cual vendría el anhelado Mesías/"Hijo de David". Es una referencia por lo tanto al reino davítico - un paradigma de YaHVéH - con las doce tribus de Israel unificadas bajo el reinado de la "casa de David".

El pasaje menciona también a "todos los gentiles sobre los cuales se invoque mi nombre", otra expresión en que debiéramos detenernos para discernir su significado. Aquí se está aludiendo a lo que en otro lado se llama "plenitud de los gentiles" (Romanos 11:25), esto es: los israelitas "gentilizados" mezclados entre las naciones e indiferenciados de ellas (Amos 9:9, Oseas 7:8). En Hechos 10:36 y en Mateo 10:5-7 se dice que el evangelio fue enviado a los "hijos de Israel", o "casa de Israel". ¿Y donde estaban los "hijos de Israel" / "casa de Israel" en esos días?: mezclados entre las naciones. Ellos son las "ovejas perdidas de la casa de Israel" a las que se refiere nuestro Señor en varios pasajes como el objetivo primario de la misión apostólica.

De modo que para alcanzar a las "ovejas perdidas" - que solo nuestro Señor sabe cuales son y donde estánl - los apóstoles deberían predicar a todas las naciones de la tierra, porque en todas ellas hay "ovejas perdidas" y estas no se diferencian del entorno etnico-cultural en que se encuentran (1). De modo que la alusión de Jacobo a la profecia de Amos sobre el "Tabernaculo caído de David", debe entenderse como una referencia a la descendencia de Israel – del "Reino de Israel" del norte - mezclada entre las naciones a partir del año 722 A.C. a las cuales debía de enviarse con urgencia el anuncio de que el Mesias de Israel se había manifestado y el Reino de los Cielos se había "acercado". Esto es el evangelio del Reino.

Y una vez alcanzada esta descendencia de Israel, un "remanente" de ella - (Isaías 10:21-22; Romanos 9:27-28) - esto es: aquel resto santo que acepte la Palabra del evangelio y confiese que Jesucristo/ YeshuaHamashiaj es el Hijo del Dios Viviente, que resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y prometió volver en su Reino al final de los tiempos - retornará a la tierra de donde fue "echado" (Jeremias 23:3-4).

Podemos concluír entonces que los "cristianos" somos en misterio - en su enorme mayoría (2) - "hijos de Israel" gentilizados reencontrados por la predicación del evangelio del Reino, "hijos del Dios Viviente" (Oseas 1:10), "ovejas perdidas de la casa de Israel" que volverán a su redil, "piedras preciosas" - junto con los judíos que vuelvan su corazón al Mesías - con los cuales será reedificado el "Tabernáculo caído de David" al final de los siglos.

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(1) en algunos casos, especialmente en la deriva hacia el oriente, los "hijos de Israel" / "casa de Israel" aprecen en comunidades diferenciadas de su entorno (por ej. los gitanos).

(2) en Exodo 12:38 se dice que salieron con el exodo de la congregación de Israel "grande multitud de toda clase de gentes", y en Hechos 2:10 se dice que estaban entre quienes escucharon el poderoso primer mensaje del apóstol Pedro "romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos". De modo que tanto en el primer éxodo, como desde el inicio de la evangelización hubo no-israelitas que unieron su destino a la nación de Israel (prosélitos). Asimismo habrá muchos gentiles salvos en el Reino de los Cielos, junto al remanente salvo de las doce tribus de Israel. Estos no-israelitas presumiblemente serán contados con la tribu de Israel en la que están congregados como en el caso de los "extranjeros" en el Israel bíblico. De todos modos hoy no sabemos quien es israelita y quien es gentil en las "iglesias de Cristo".